miércoles, 31 de agosto de 2011

¡CAÍDOS PARACAIDISTAS... CON NOSOTROS!


Sirva esta entrada como sincero homenaje a la perdida de la valiente Dama Paracaidista, la cabo López, perteneciente al Grupo Logístico de la BRIPAC.

A ella, a su familia y a toda la hermandad paracaidista del Ejercito de Tierra mi más sentido y profundo pesar por su pérdida.


Cuando yo saltaba, recuerdo que siempre se me pasaba por la cabeza las fatídicas palabras: "....y si no se abre. ¿qué...?". Supongo que eso no me pasaba a mí sólo. Por las expresiones en los rostros de mis camaradas, ellos pasaban por igual trance.

"¡Pues si no se abría!... ¡Ahí quedaba todo!." Al pronto te sacudías esos funestos pensamientos, tragabas la poca saliva que tenías diciéndote: "...A mí no me puede pasar eso... a mí no. Hoy no será el día."

Después de la calor afixiante debido a lo apretados que estábamos con todo el equipo y armamento; del ruido ensordecedor de los motores turbohélice del Hércules; del mal olor ambiental debido a descomposiciones y algún que otro vómito provocado por el vuelo táctico del avión ( baja altura). Deseabas salir, ansiabas escapar de allí cuanto antes.

"¡En pié y enganche!" Gritaba el jefe de salto. ¡Luz verde! El sonido metálico del mosquetón de enganche al pasar por el cable extractor. Agradecías el tener más espacio al moverte, veías como desaparecían por la puerta lateral tus compañeros, diciéndote: ¡No sé lo que me espera al salir por esa puerta...! ¡Yo aquí no me quedo...! ¡No seré menos que nadie!

¡Otro más y después yo...! El corazón a mil, asomaba la cabeza por la puerta y parecía que el aire te abrazaba tan fuertemente que te arrancaba de allí.

Quizás fue esto, o algo muy parecido, lo que experimentó la cabo López en ese fatídico salto.

Cuando tiempo después, en "la vida civil", la gente se enteraba que había realizado el servicio militar como voluntario en la Brigada Paracaidista, me decían: "Hay que tener mucho valor para saltar desde un avión". "No tanto", le contestaba yo. El valor hay que tenerlo en el momento que tocas el suelo y empiezas y empiezas con el ejercicio táctico a caminar, caminar y caminar. Con hambre, con sed, con mucho sueño y con demasiado cansancio. Para mí ese era el valor, el aguantar un día en la Bripac.

Sin embargo, me equivocaba. El valor también está presente en el avión al saltar. Como lo tuvo la cabo López y tantos otros camaradas que fueron, son y serán Damas y Caballeros Legionarios Paracaidistas.


viernes, 29 de julio de 2011

LA BÚSQUEDA


Queridos compañeros y camaradas todos:


Inicio en el día de hoy este blog, que pretende, no sólo ser un punto de encuentro; un elemento de unión, sino que, pretendo sea el inicio de una búsqueda, como reza su título, de todos aquellos que en un tiempo fuimos compañeros de "salto" , de "pateadas" y "temas" varios por esas tierras y lugares de nuestra España.



Algunos ya nos han abandonado, otros como si lo fueran. Pero aún quedamos algunos valientes, que por añoranza o por un sentimiento de fidelidad a aquellos valores e ideales paracaidistas, que un día decidimos voluntariamente hacer nuestros, tenemos necesidad de manifestarlos, de compartirlos con nuestros camaradas y amigos de la BRIPAC.



Soy un paracaidista del curso 513, año 88/90. Desde entonces hasta ahora ha llovido algo. Hemos cambiado, hemos evolucionado. Pero lo que somos hoy, en parte, se lo debemos a ese ideario de las Fuerzas Paracaidistas del Ejercito de Tierra: "Dios te dio un alma, tus padres un cuerpo, la patria un arma. Conserva limpios los tres".



Este blog está dedicado a mis compañeros del Curso 513 de la Brigada Paracaidista. Su instrucción y formación en el BIP creó lazos fraternales entre nosotros. También a mis camaradas de la II Bandera Roger de Lauria, 2ª de Paracaidistas, especialmente a los de la 7ª Cía. "la laureada", por compartir momentos inolvidables, que a su debido momento iremos rememorando. Sin embargo, todos estos agradecimientos serían incompletos si no mencionáramos a nuestros mandos, que promovieron con su profesionalidad y dedicación a las Armas, el sentir y el ánimo de los verdaderos Caballeros Legionarios Paracaidista (CLP), en los cuales nos convertimos y seremos siempre hasta el día de nuestro "último salto". A ellos, a:

Tte. Castellanos, Tte. Rubio, Tte. Ibañez, Tte. Urtiaga, Sgto. Herrero, Sgto. Duce, y "mi Sargento", el Sgto. Valiente (los empleos son del año de paso).



A todos ellos y a tantos momentos, gracias por haber estado ahí.



Un saludo. JC Navarro, CLP 1ª . 3ª Secc. 7ª Cía II Bandera.